ASERTIVIDAD, MI ESPACIO PERSONAL

Cuando naciste, por derecho te hiciste dueño/a de un espacio personal precioso, inalienable, tuyo. Ese espacio, que te rodea y en el que vives, es confortable, mullido, te protege y reconforta. No es un espacio cerrado, puedes invitar a los demás a penetrar en él, si te apetece, pero también eres dueño/a de decidir cuando quieres que salgan. Todo esto es, sin embargo, difícil de gestionar si no te han enseñado lo que los psicólogos llamamos asertividad.

NO sign on finger, shallow DOF, there is no infringement of trademark copyrightDE DÓNDE VIENEN LOS PROBLEMAS DE ASERTIVIDAD

Imaginemos que de pequeño/a has recibido constantes mensajes de que debes callar, de que lo que dices son tonterías, de que debes aguantar y acatar lo que dicen o desean los demás. O tal vez has visto modelos en tu familia de sumisión, modelos de inhibir los propios sentimientos por no crear conflicto, modelos de miedo ante las discusiones. Has recibido, pues, un entrenamiento en inhibición. Como psicólogos sabemos que este entrenamiento queda automatizado en tu forma de sentir y responder, y tanto de niño/a como de adulto/a, probablemente cedas ante los demás por evitar conflictos, por inseguridad, por miedo al rechazo o al abandono. Esto provocará ansiedad, baja autoestima, y otros problemas psicológicos.

Es como si tuvieras un terreno que te pertenece pero te hubieran prohibido poner una valla que lo delimitara. Sin valla, los demás no conocen dónde acaba su terreno y dónde empieza el tuyo, entrando en él sin darse cuenta. Poco a poco, pierdes tú también la noción de dónde colinda tu propiedad, te vuelves inseguro/a y no puedes defender ese terreno emocional de las inconscientes o conscientes transgresiones de otros.

LA ASERTIVIDAD SE PUEDE ENTRENAR

Sin embargo, la asertividad es una habilidad y, como tal, se puede entrenar. Los psicólogos asesoran sobre vuestros derechos reales, ayudan a comprender hasta dónde llega vuestro terreno personal. También entrenan en formas adecuadas de hacerlo, formas no agresivas, formas seguras y firmes.entrenamiento-asertividad-psicologos-de-valencia

Claro que todo esto no es fácil si no atemperamos las emociones, si no fortalecemos nuestra seguridad personal y reducimos el miedo o la sensación de culpa.

La asertividad, pues, es mucho más que decir NO. Si somos asertivos sabemos aceptar una crítica sin sentirnos mal o contraatacar, sabemos pedir a otras personas que no hagan cosas que no nos gustan, sabemos expresar toda la variedad de emociones tanto positivas como negativas, y nos sentimos libres de hacerlo, sabemos hacer y recibir cumplidos, sabemos pedir favores. Nunca es tarde, si la dicha es buena.

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