Evaluación de doble y múltiple excepcionalidad
Las altas capacidades, en ocasiones, vienen acompañadas de otras condiciones. Estas otras concidiones pueden ser otras neurodivergencias, como TDAH, autismo o dislexia, pero también otros problemas de salud mental o física. Estos perfiles complejos son más difíciles de identificar y presentan retos significativos en su desarrollo, por lo que es necesaria una evaluación cuidadosa que evite errores de diagnóstico.
Qué es la doble/múltiple excepcionalidad
Las personas son doblemente excepcionales cuando, además de tener altas capacidades intelectuales, tienen un desafío asociado que está comprometiendo la libre expresión de ese potencial cognitivo. Suele ocurrir que las altas capacidades y los desafíos asociados se tapan o se compensan unos a otros, motivo por el cual muchas veces pasan desapercibidos o son incorrecta o parcialmente etiquetados. La persona que tiene altas capacidades intelectuales junto a un desafío (Tdah, autismo, dislexia…) o una discapacidad, tiene una doble excepcionalidad. Cuando a lo anterior se le suma un tercer desafío o el hecho de pertenecer a una minoría oprimida (comunidad LGTBIQ+, diversidad étnica, pobreza…) hablamos de múltiple excepcionalidad.
Dificultades en la identificación
Diversos factores dificultan la detección de la doble o la múltiple excepcionalidad. Uno de los principales factores es el enmascaramiento, donde la alta capacidad compensa las dificultades o, por el contrario, estas ocultan el potencial intelectual. También son frecuentes los falsos negativos, ya que pueden interpretarse los signos visibles como falta de motivación, problemas de conducta o bajo rendimiento, sin reconocer la alta capacidad subyacente. Además, los perfiles de evaluación suelen ser inconsistentes: las pruebas estandarizadas pueden mostrar resultados promedio que no reflejan ni el talento ni las necesidades de apoyo. Todo ello exige una evaluación cuidadosa, contextualizada y global en un proceso estructurado.
Retos en la doble/múltiple excepcionalidad
Las personas con doble o múltiple excepcionalidad enfrentan retos derivados de la coexistencia de altas capacidades y desafíos significativos. A nivel emocional, es frecuente la frustración y la baja autoestima, al no poder rendir de forma constante pese a su potencial. También destacan el perfeccionismo, la ansiedad y la sensación de no encajar, junto a desregulación emocional y agotamiento por el esfuerzo de ocultar sus dificultades. Pueden presentarse problemas de atención y gestión del tiempo, además de dificultades sociales e hipersensibilidades. En el ámbito educativo o profesional suelen ser incomprendidos, con respuestas inadecuadas a sus necesidades y un rendimiento irregular, lo que refuerza la confusión y limita su desarrollo.
Evaluación de la doble excepcionalidad y las excepcionalides múltiples
En Apai psicólogos realizamos un proceso de evaluación de neurodivergencias especialmente diseñado para no pasar por alto dobles o múltiples excepcionalidades, especialmente altas capacidades, TDAH y autismo. Al inicio de todas la evaluaciones contemplamos una evaluación cognitiva que, junto con la entrevista personal nos permite realizar las primeras hipótesis diagnósticas y nos permite diseñar el proceso personalizado que llevaremos a cabo en las siguientes sesiones.
Nuestro enfoque tiene como sustrato el paradigma de la neurodiversidad, buscamos entender cómo funciona la persona en conjunto, no etiquetar. El proceso diagnóstico consta de 7 sesiones para la evaluación de una neurodivergencia. Se suma una sesión más por cada neurodivergencia sospechada durante las primeras sesiones. En la última sesión se realiza una psicoeducación para poder entender los matices del perfil particular y se ofrece la posibilidad de iniciar un proceso de asentamiento, comprensión y guía de la realidad neurodivergente que haya aflorado en la evaluación.
«La frase que más escuché en mi infancia fue: parece mentira, con lo listo que eres. He arrastrado una sensación de culpa y defecto tremenda hasta que me han diagnosticado una doble excepcionalidad» M.
«Nuestro hijo ha tenido muchos problemas en el colegio hasta que hemos descubierto que tenía altas capacidades y también TDAH» J y S.
«Ni me entendía yo, ni me entendía mi familia. El TDAH tiraba por un lado y el autismo por otro, pero yo no sabía lo que me pasaba. Por un lado siempre he tenido mucha necesidad de novedad y me he metido en algunos royectos un poco impulsivos, pero luego la ausencia de estructura me daba crisis terribles. Si hubiera sabido lo que tenía me habría ayudado mucho en mi vida». S.
APAI Psicólogos
Plaça de l´Ajuntament, 8, 3, 46002 València
Teléfono: 963 94 47 95
Email: info@apai-psicologos.com
Centro de psicología en Valencia capital
Equipo psicólogas
Te esperamos.
