Evaluación de las altas capacidades

Las altas capacidades forman parte de la diversidad neurocognitiva humana. No se trata solo de tener un cociente intelectual alto, sino también de una forma particular de percibir, procesar la información y relacionarse con el entorno. Comprender este perfil a través de una evaluación respetuosa y rigurosa permite reconocer las fortalezas, detectar posibles desafíos y ofrecer apoyos ajustados a cada persona.

Qué son las altas capacidades

evaluación de las altas capacidades

Desde el enfoque de la neurodiversidad, las altas capacidades no se entienden como una etiqueta, sino como un modo de funcionamiento cognitivo diferente. Las personas con altas capacidades presentan un potencial de aprendizaje y razonamiento superior a la media, que puede manifestarse en distintas áreas: intelectual, creativa, artística o emocional. También poseen una complejidad e intensidad emocional que en algunos casos puede venir acompañada de retos específicos en la gestión emocional como síndrome del impostor, ansiedad ante la desaprobación o perfeccionismo. Sin embargo, estas capacidades también suponen enormes ventajas si pueden desplegarse desde el auto-conocimiento.

Dificultades en la identificación

diagnóstico de las altas capacidades

Las altas capacidades pueden pasar desapercibidas. Algunas personas disimulan sus habilidades para no destacar, otras muestran falta de motivación o aburrimiento en contextos poco estimulantes. En algunos casos, el bajo rendimiento no refleja el potencial real, sino una escasa estimulación académica. Las altas capacidades pueden quedar invisibilizadas en niñas o en perfiles con alta sensibilidad. Además, puede existir una disincronía interna, donde el desarrollo intelectual no va acompaso con la madurez emocional. A esto se suma la posible coexistencia con otras condiciones (TDAH, dislexia o TEA), así como interpretaciones centradas únicamente en el cociente intelectual, sin tener en cuenta otras dimensiones.

Detectar las múltiples excepcionalidades

valoración de las altas capacidades

En algunos casos, las altas capacidades coexisten con otras condiciones como dislexia, TDAH o autismo. Cuando las altas capacidades vienen acompañadas con autismo, TDAH o dislexia, hablamos de doble excepcionalidad. Cuando aparecen junto a varias de estas otras condiciones, hablamos de múltiple excepcionalidad. La triple excepcionalidad vendría determinada por las altas capacidades en conjunción con la pertenencia a un grupo que ha sido históricamente ignorado, como la comunidad LGTBI, por ejemplo. Reconocer la singularidad del perfil completo es importante, aunque no siempre es fácil. La evaluación minuciosa permite ofrecer apoyos ajustados y prevenir malentendidos o diagnósticos erróneos.

«Mi cabeza está siempre en activo, antes me criticaba a mí misma por ello, pretendía suprimir la vorágine mental sin éxito, ahora me es más fácil manejarlo al saber que se debe a las altas capacidades» D.

«La evaluación me ha ayudado a entender mi sensibilidad a flor de piel, ya no me siento débil, estoy aprendiendo a verlo de otro modo» MJ.

«Me daba mucha vergüenza hacerme las pruebas, de hecho las hice a escondidas y no se lo dije a nadie. Pero cuando me dieron el informe, todo cuadró». F.

«Que en el equipo haya especialistas también en otras neurodivergencias ha ido bien en nuestro caso porque se ha confirmado la sospecha de doble excepcionalidad». S.

Nuestro proceso de evaluación desde el paradigma de la neurodiversidad no busca “etiquetar”, sino comprender cómo funciona la persona en su globalidad. Para esto, realizamos una exploración compleja que no sólo contempla características propias del sujeto (inteligencia, creatividad, rendimiento, y personalidad), sino también del entorno escolar, familiar y social. Por eso, nuestro proceso combina instrumentos psicométricos con una mirada integral, contextual y empática.

El proceso diagnóstico de una neurodivergencia consta de 7 sesiones, donde exploramos las siguientes cuatro fases:

FASE 1: PERFIL Y CONTEXTO

Esta fase prioriza escuchar y entender, más que encajar en una categoría. En ella se realiza una entrevista en profundidad con la persona y/o su entorno. Se lleva a cabo una exploración del desarrollo, indicadores de precocidad, intereses, experiencias educativas, entorno y bienestar emocional. Sigue un análisis de los apoyos y barreras que ha encontrado en su vida escolar, familiar o laboral. Por último se valora la recogida de información de docentes o profesionales si es necesario o estos entornos están disponibles.

.

FASE 2: EVALUACIÓN COGNITIVA Y CREATIVA

En esta fase se aplican pruebas estandarizadas (WISC, WAIS, RIAS, etc.) para explorar inteligencia general y específica: razonamiento verbal, lógico, espacial, memoria y velocidad de procesamiento. Asismismo se realiza una evaluación de la creatividad, pensamiento divergente y estilo cognitivo. Durante esta fase se observa cómo la persona aborda los retos y se enfrenta a la complejidad.

FASE 3: EVALUACIÓN EMOCIONAL Y SOCIAL

Consideramos importante completar el proceso evaluando el bienestar emocional, la autoestima, el desarrollo afectivo, la gestión de la frustración, la adaptación y las habilidades sociales. Ponemos especial atención en identificar posibles fuentes de ansiedad o desajuste entre capacidades y entorno. Nos enfocamos en la autorregulación y la autoimagen.

FASE 4: INTEGRACIÓN Y DEVOLUCIÓN DE RESULTADOS

Es importante terminar la evaluación con una explicación clara y accesible del perfil cognitivo y emocional. Para ello, entregaremos un informe completo con orientaciones personalizadas y los explicaremos con detenimiento, aclarando todas las dudas. En el caso de menores, se determinará la necesidad de apoyo educativo. Realizaremos recomendaciones para el entorno educativo, familiar o laboral y abriremos un espacio para resolver dudas y reflexionar sobre los siguientes pasos

Objetivos de la evaluación en las diferentes etapas de la vida

  • Infancia: detección temprana de la precocidad y orientación escolar.

  • Adolescencia: comprensión de la identidad, motivación y equilibrio emocional.

  • Adultez: autoconocimiento, orientación profesional y sentido de pertenencia.

APAI Psicólogos

Plaça de l´Ajuntament, 8, 3, 46002 València
Teléfono: 963 94 47 95
Email: info@apai-psicologos.com

Centro de psicología en Valencia capital

 

Equipo psicólogas

Te esperamos.

APAI Psicólogos - Nutriemoción
Call Now Button
Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.