Un niño que no responde cuando lo llaman por su nombre. Otro que parece evitar el contacto visual o juega de forma extraña con sus juguetes. Muchas veces, estos comportamientos pueden pasar desapercibidos o considerarse «etapas», pero en algunos casos podrían ser señales de autismo en la infancia, indicadores tempranos del Trastorno del Espectro Autista (TEA).
La detección precoz es clave. Cuanto antes se identifiquen las señales, antes se podrá intervenir para acompañar de forma adecuada el desarrollo del niño.
¿Qué es el autismo?
El TEA forma parte de los trastornos del neurodesarrollo, lo que significa que sus manifestaciones suelen aparecer en los primeros años de vida, a menudo incluso antes del ingreso a la escuela primaria. Este trastorno se caracteriza por:
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Dificultades persistentes en la comunicación e interacción social
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Patrones de comportamiento repetitivos o intereses restringidos
Estos desafíos pueden influir significativamente en la vida personal, social y académica del niño.
¿Cómo se detecta?
Aunque aún no existen marcadores biológicos específicos para diagnosticar el autismo, su identificación se basa en conductas observables. En casos más evidentes, los signos pueden notarse antes del año; en otros, se hacen visibles hacia los 2 años o más.
Señales de autismo en la infancia: ¿qué observar en el primer año?
Algunas de las primeras manifestaciones del TEA tienen que ver con la forma en que el niño se relaciona con su entorno. Por ejemplo:
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Poco o nulo contacto ocular
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Dificultad para seguir con la mirada
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No responde al oír su nombre
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Rechaza el contacto físico
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Muestra poco interés ante estímulos visuales novedosos
Estas señales de autismo en la infancia suelen relacionarse con aspectos sensoriales y sociales de la comunicación.
¿Qué ocurre durante la infancia?
Cuando los niños comienzan a interactuar con pares, muchas conductas asociadas al TEA se vuelven más visibles. Algunas señales de autismo en la infancia a tener en cuenta son:
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Llevar a alguien de la mano sin buscar contacto visual
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Usar los objetos de forma repetitiva o sin un fin simbólico
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Conocer el abecedario, pero no responder a su nombre
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Dificultad para jugar “como si” o seguir reglas sociales flexibles
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Preferencia por rutinas rígidas o patrones de juego inflexibles
Dificultades en la reciprocidad socioemocional
Uno de los núcleos del autismo está en cómo se comparte el mundo con otros. Algunas señales de autismo en la infancia que son frecuentes son:
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No señalar objetos ni compartir intereses
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Dificultad para iniciar una interacción social
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No imitar, no hacer juegos de simulación
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Uso limitado del lenguaje, enfocado solo en pedir
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Escasa o nula expresión de emociones a través del rostro o el lenguaje
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Apego inusual a objetos poco comunes
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Dificultad para interpretar gestos sociales básicos
¿Qué hacer si se observan estas señales de autismo en la infancia?
La presencia de uno o más de estos signos no implica necesariamente un diagnóstico de TEA, pero sí es una invitación a observar más de cerca y, ante la duda, consultar con un profesional especializado en salud mental infantil que tenga formación en autismo para realizar la evaluación. La detección temprana permite una intervención más eficaz y un acompañamiento más sensible.
Paula Victoria Gamallo
Psicóloga clínica infantojuvenil – CV 19434
Bibliografía:
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American Psychiatric Association. (2014). Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales: DSM-5 (5.ª ed.). Editorial Médica Panamericana.
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Palomo, Belinchón y López (2004). La investigación del autismo en los primeros dos años de vida (I): Indicadores Tempranos. Comunicación enviada al XII Congreso Nacional de AETAPI, Las Palmas de Gran Canaria.