Un gran reto

El coronavirus ha supuesto un cambio vital drástico tanto para nosotros como para nuestros hijos, que van a acumular un total de 25 semanas ininterrumpidas sin acudir a su centro escolar. Ahora muchos trabajamos de modo parcial o total desde casa, y esto puede generar situaciones de estrés por la falta de horarios claros, problemas de organización e interrupciones constantes de nuestro entorno. Para los que trabajan ya de modo presencial el reto también existe: alguien tiene que cuidar de sus hijos mientras ellos no están… y la mayoría de abuelos son población de riesgo

Es cierto que hemos tenido mucho más tiempo para estar en familia, para no ir corriendo de un lado a otro y para flexibilizar horarios, pero la tarea de trabajar y conciliar se complica muchísimo: ha habido que ayudarles a hacer deberes, jugar, intentar que estuvieran atentos a las clases online, realizar las tareas domésticas, ir a hacer la compra… Además a los niños y a las niñas les cuesta mucho entender, sobre todo, si son pequeños, que aunque estés en casa trabajando no estás disponible para jugar. Tener hijos implica una ocupación al 100% y es muy difícil  encontrar tiempo para todo sin acabar agotado.

Ahora los niños no tienen actividad escolar online, pero no por ello el asunto se vuelve más fácil. El reto de hace unas semanas era conseguir que llevaran adelante las clases online gestionando negativas y frustraciones infantiles mientras intentábamos teletrabajar, el de ahora es mantenerlos entretenidos y estimulados mientras cumplimos nuestras obligaciones laborales. En ambos casos un desafío. He aquí indicaciones para ambas situaciones, dado que no podemos descartar un segundo confinamiento durante el otoño que viene y prevenir es curar.

Fomenta el auto-cuidado / elimina la culpa

Para trabajar y conciliar lo primero que tenemos que hacer y tomárnoslo muy en serio es RELAJARNOS: no existen las familias perfectas, ni tenemos la obligación de seguir el mismo ritmo y velocidad a la que íbamos. 

La organización de la casa es útil hasta cierto punto, tenéis que tener cuidado con la culpa “de no hacer” y  os tenéis que consentir tener días menos productivos. Es muy difícil poder con todo, tenéis que priorizar tareas, ser sensatos y flexibles.

 La culpa es una emoción que surge cuando pensamos que estamos haciendo algo mal. Tenemos que tener claro que sentirnos así no significa que realmente lo seamos. Si nuestros hijos e hijas nos reclaman mientras trabajamos, o no hacen los deberes, o los hacen mal y rápido, o están aburridos o ven demasiado la tele mientras teletrabajamos suele invadirnos ese sentimiento.  Y como para esta situación no hay “recetas mágicas” os recomendamos confiar en que lo que hacéis está bien y todo será más fácil.

Establece horarios comunes para toda la familia

En el reto de trabajar y conciliar seguir un horario hará que el día parezca más ordenado, que seamos más productivos y que perdamos menos tiempo. Tenemos que planear la hora de levantarse, desayunar, vestirse, hacer deberes y teletrabajar, horarios de ocio, de salidas etc.…

Sabemos que  teletrabajar  con menores de 5 años es muy complicado, ya que su nivel de demanda es muy alto y no tendremos más remedio que adaptarnos a los horarios de los peques para ello. Aprovechar sus horas de sueño será la mejor opción.

Para los que son un poco más mayores lo ideal sería que mientras ellos y ellas hacen los deberes o algún cuaderno de vacaciones o actividad que les entretenga, vosotros trabajarais. Mejor aún sería que lo hicieran solos en su habitación, pero a veces esto no funciona. Si veis que solos no pueden estar porque interrumpen más, sentaros todos en la misma mesa y probar si es más fácil así.

Tenemos que tener en cuenta en el horario, que para muchos niños y niñas ha sido muy complicado seguir las clases online ya que la concentración tiene que ser mayor. Programar descansos y tiempo de ocio entre las actividades ha sido y será una herramienta fundamental.

Si veis que tienen un mal día, cambiar de actividad o dejarla para el día siguiente les puede ayudar a desbloquearse un poco

Más consejos

Delimita espacios de trabajo y ocio

Trabajar y conciliar desde casa implica que los espacios de ocio, descanso, cuidado y trabajo se mezclen. Es recomendable utilizar la imaginación y  crear un espacio de trabajo cómodo, seguro y delimitado, separado física o, al menos, mentalmente de nuestra zona de ocio o descanso.

Así debería ser más fácil separar los espacios, y  sería más fácil entender para los niños y las niñas que estáis trabajando, ya que asociarán ese espacio a la nueva oficina.

Aun así, habrá que explicarles bien que es teletrabajar, y en qué momentos no los vais a poder atender salvo urgencias. Hazlo de forma adecuada a su edad y dales alternativas para que estén entretenidos, ya que muchas de sus interrupciones se deben a su aburrimiento.

Si trabajáis mientras ellos hacen los deberes o tareas de vacaciones podéis organizar entre todos un tiempo en el que se permanecerá en silencio y otro turno de preguntas. Incluso incorporar contraseñas o lenguaje no verbal para comunicaros sin interrumpir demasiado.

Tiempo de descanso obligatorio

Cuando nos planificamos el reto de trabajar y conciliar solemos olvidarnos de este punto, que pasa a la cola de nuestras prioridades. Pero éste es quizá el punto más importante de todos, hay que recargar pilas y energía o estamos perdidos.

SI tenéis pareja, negociar 30 minutos o un ahora de tranquilidad donde la otra persona se ocupe de los pequeños de la casa mientras tú haces algo de ejercicio o te aireas. Solo con movernos mantendremos la energía alta y disminuiremos el estrés para poder ser más productivos y llevar las situaciones en casa mucho mejor.

Por supuesto puedes elegir desconectar charlando con una amiga o simplemente relajarte en la ducha.

Si no tienes pareja, no te queda otra que aprovechar los ritmos de los pequeños para tener un momento de paz. Si ya puedes negociar con tus hijos e hijas, intenta encontrar el momento para que te dejen descansar 20 o 30 minutos.

Recuerda también aprovechar el tiempo de ocio con la familia que nos ha permitido el teletrabajo. Cuidar la relación y darles a nuestros seres queridos tiempo de calidad facilitará que respondan bien a los horarios y a esta nueva realidad.

Ordena las tareas por prioridades

Ya hemos hablado de que es muy difícil poder con todo, si sois dos aun podéis dividir el tiempo de cuidado y teletrabajo, si estáis solos con niños es muy complicado.

Hay que diferenciar muy bien que es importante y que es urgente, incluso ver si puedes delegar parte del trabajo a algún compañero.

Prioriza tu salud emocional siempre, y por supuesto la de tus hijos e hijas. Si tú estás más tranquila ellos también lo estarán. Por lo tanto, prioriza y sobrevive.

Te van a interrumpir: es inevitable

Puede frustrarnos mucho, pero es una realidad. En casa es mucho más fácil que tengas que levantarte para atender a tus hijos e hijas o que pienses en todas las tareas de casa que te quedan por hacer. Tenemos que asumir que nos van a interrumpir e intentar convertir esta situación en algo positivo.

Podemos recurrir desesperadamente a tablets o a la programación de la televisión para que no nos interrumpan. No es lo más adecuado, pero a veces no hay otra opción. Si es así, intenta recurrir a videos, juegos o dibujos animados educativos.

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Aroa Albert

Psicóloga infanto-juvenil en Valencia

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