Todos vamos a pasar días confinados en casa. Es una situación difícil pero, desde la psicología, son muchas las pautas que sabemos que funcionan para pasar el trago lo mejor posible. Síguelas y te sentirás mejor.

Utiliza la tecnología sólo para tu beneficio

En estos momentos la tecnología está mostrando uno de sus potenciales más hermosos: la conexión virtual entre seres humanos y la generosidad de las personas que comparten ideas, recursos, propuestas, humor… Úsala para mejorar tu estado de ánimo y para estar entretenido y estimulado, pero controla su parte negativa para que no te perjudique: evita exponerte a contenido desasosegante y permite que la tecnología te deje espacio para más cosas.

Mueve las manos y el cuerpo

La actividad física y manual es crucial para mantener un estado de ánimo estable durante el confinamiento en casa. Hay muchas cosas que se pueden hacer: cocinar recetas nuevas, hacer manualidades, pintar mandalas, dedicarle tiempo a ese armario que necesita ser ordenado, limpiar la casa, hacer tablas de estiramientos o pilates de algún fisioterapeuta ( en youtube hay muchos vídeos a vuestra disposición).

Controla la sobrecarga de des/información

En estos momentos es muy tentador estar continuamente buscando información en las noticias, en el muro de Facebook o a través de las publicaciones compartidas en Whatsapp. Sin embargo, esta sobreexposición monotemática al coronavirus puede provocar ansiedad, inquietud y miedo. No es necesario. Podemos estar correctamente informados buscando activamente la información durante un momento del día y evitando el contacto con ella el resto de la jornada. Busca información concreta que quieras conocer y accede a fuentes fiables. Evita tener la televisión todo el día encendida con los debates, noticias, etc…

Presta atención a tu aseo personal

Al estar en casa podemos caer en el error de descuidar nuestro aseo personal y esto puede provocar que nos sintamos mal con nosotros mismos. Toma por costumbre asearte, ducharte, peinarte y ponerte ropa cómoda para casa que no sea el pijama. Te ayudará a ajustarte a una rutina saludable y al cabo de los días lo agradecerás.

Dale a tu mente una ocupación positiva

Ante situaciones complejas como la que vivimos es habitual que nuestros pensamientos se focalicen en los aspectos negativos del problema: por ej. el tiempo que vamos a estar en casa, las limitaciones de movilidad, los problemas de convivencia o la incertidumbre de cara a futuro. Aunque todo ello es cierto, también es verdad que hay aspectos importantes en esta situación que existen, que también están ahí y que merecen ser tenidos en cuenta. Pensar en ellos te ayudará a mejorar tu estado de ánimo: piensa que estamos unidos en un esfuerzo común por algo bueno, que nuestro sacrificio está salvando vidas y ayudando a los servicios médicos a que sus enormes esfuerzos sean más productivos, que esta situación está sacando a flote la solidaridad de muchas personas que comparten ideas o proponen iniciativas que nos hacen sentir conectados. Estos pensamientos son los que merecen ser tenidos en mente.

Evita poner un día como meta

Aunque es lógico que todos tengamos en mente el fin de la cuarentena, es mejor pensar que el final llegará y que todo pasará pero sin poner una fecha límite. Una fecha límite puede crear ansiedad en los días finales.

Busca tu frase personal

Vendrán pensamientos de angustia sobre el futuro y ansiedad anticipatoria, es algo humano. Buscar tu frase personal para abordarlos puede ser de ayuda. Puedes inspirarte en estas: “es puente ya lo cruzaré”, “si llega ese momento ya lo pensaré”, “afrontaré las cosas tal y como vengan, y cuando vengan”. Mientras tanto, focalízate en algo que puedas hacer en ese momento.

Sensatez en el uso de alcohol y drogas

Recurrir a sustancias puede aliviar tu malestar a muy corto plazo, pero a buen seguro puede traerte problemas en pocos días. Intenta aplicar el sentido común en este tema, tanto si estás solo y tienes que cuidar de ti mismo como si estás con más gente a la que tu conducta puede afectar.

Busca maneras de contactar con otros

Tenemos la tecnología de nuestra parte. Un confinamiento en el s. XXI nos permite llamar por teléfono, hacer videoconferencias, mandar vídeos, mensajes de audio, redactar e-mails… Piensa que los demás están como tú y que tienen tiempo para conectar con otras personas. El apoyo social, aunque sea en la distancia, es importante.

Busca espacios en casa para todos

Procura alternar el tiempo en casa para estar con las personas con las que convives y para que cada uno tenga su espacio individual. No hace falta estar juntos todo el rato, tampoco estar aislados los unos de los otros.

Busca maneras de relajarte

Puedes encontrar múltiples maneras de relajarte. Youtube e internet te pueden ofrecer ejercicios de relajación, sesiones de yoga, meditaciones mindfulnes…

Expresa lo que sientes

Vas a tener emociones negativas estos días. Eso no es malo. Las emociones negativas no están ahí para fastidiarnos sino que representan una herramienta de nuestra mente para adaptarnos a situaciones difíciles o exigentes. Para gestionarlas bien, lo mejor es no rechazarlas de forma abrupta, permitir que estén ahí unos momentos y comentarlas con alguien, desahogarse. Busca a gente cercana para hablar o busca ayuda de un profesional. Si necesitas das una salida a lo que te ocurre, nuestras psicólogas están atendiendo online mientras dure el confinamiento domiciliario.

 

Cuídate. Sumemos esfuerzos para cuidarnos todos. No estás solo.

 

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